Una introducción? No soy ni la mitad de lo que piensan los que me rodean. Para ellos soy la aplicada, la inocente, la virgen que jamás tuvo relaciones sexuales, la ingenua.
Soy mucho más que eso.
Reconozco que fui precoz ya que con menos de diez años ya me interesaban este tipo de cosas. Me gustaba tocarme desde el principio, cada vez que podía miraba porno para poder admirar la belleza de los cuerpos que se entrelazaban como si fueran uno solo. Me tocaba frente a un espejo porque estaba feliz con mi cuerpo, me excitaba ver cómo se daba tanto placer.
Esa es la cuestión... desde que entré al mundo del "sexo", el placer autónomo fue lo mejor que pude darme a mí misma. Hace un tiempo corto dejé de ser virgen, pero jamás tuve un orgasmo teniendo relaciones sexuales, nunca, ni aunque lo intentase.
Reconozco que fui precoz, que hay una parte de mi mente enviciada con esta hermosa parte de la vida... hasta reconozco que fui zoofílica siendo más joven. Mis mascotas fueron mi fuente de excitación, me daba tanto placer ver cómo lamían... a veces mientras me tocaba pensaba en muchos perros lamíendome en todos lados, para mí era hermoso. Podría serlo hasta ahora.
A medida que fui creciendo fui probando diferentes cosas. Soy demasiado joven para llegar a haber hecho la mitad de lo que se dice "todo" pero hasta no hace muy poco descubrí que el meterme palos y frascos dentro mi vagina es lo que me enloquece.
Nunca estuve con ningún hombre que pueda complacerme completamente a tal punto de darme un orgasmo. Quisiera que mis agujeros sean tan elásticos que puedan recibir muchas pijas dentro de ellos -quiero estar con varios hombres a la vez-, pero vamos de a poco. Ahora, solamente, me conformo con meterme un frasco de colonia, es mi favorito, ja.
jueves, 28 de enero de 2010
sábado, 23 de enero de 2010
Siempre hay un principio para todo
Hacia varios meses que estoy pensando que necesito descargar mis experiencias con alguien, pero como soy demasiado sumisa y tímida como para hacerlo, simplemente lo haré en un blog porque siento que es una forma de hacerlo sin temor a prejuicios. Guardaré mi identidad pero en este blog seré mucho más abierta que en cualquier otro lugar en lo que se refiere al tema más íntimo para mí: Mi vida sexual.
Así que vamos a ver qué onda.
Así que vamos a ver qué onda.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
